Mostrando entradas con la etiqueta Conversaciones Empoderantes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Conversaciones Empoderantes. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de abril de 2020

¿Y tu que sabes? ( aprendizajes del documental)


Este documental nos habla acerca de lo que consideramos real y cómo esto en una unión de varios elementos existentes, fenómenos físicos, sociales, psicológicos y biológicos que construyen ese coctel que todos los días recreamos y llamamos realidad.

En este escrito encontrarás una serie de aprendizajes basados en lo que discute este documental, así que iniciemos con el primero de ellos.

1.       Lo que es real no puede ser explicado a un 100 % porque lo real es colectivo, varía por regiones y por épocas. De manera que el concepto de realidad simplemente es un acuerdo, construido de manera consciente o inconsciente, el cual se valida por medio de las interacciones sociales y se recrea constantemente por medio del lenguaje en nuestros cerebros, reviviendo experiencias propias y de otros.

2.       La responsabilidad es cuánticamente necesaria puesto que el observador altera la realidad. Es decir, la medición del sistema lo altera, de manera que el fenómeno de la existencia así sea únicamente por medio de la observación modifica la misma, siendo una acción tan activa que recrea la realidad misma, de manera que la responsabilidad es un agente de creación de realidad.
Toda posibilidad existe y no existe al mismo tiempo. (Gato de Schrodinger) es la observación la que define la experiencia, es decir, la posibilidad que se materializa como real.

3.       Observamos únicamente lo que podemos comprender. Los criterios y objeciones de nuestra mente filtran nuestras imágenes, permitiéndonos ver solo lo que comprendemos y consideramos posible. (efecto paradigma)

4.       La estructura molecular es afectada por la energía, entre ellas la asociación de esta con las palabras. He ahí el poder del lenguaje de las afirmaciones y declaraciones. Es importante tener en cuenta que el poder de la intención determina la calidad e intensidad de la energía. Son mis pensamientos, los yo elijo, son los que determinan mi propia experiencia. De manera que, si busco ser positivo, no se trata únicamente de pensar de esa forma sino transformar lo negativo para poder ser consciente de la forma que pienso.

5.       Todos somos uno. Soy uno con el gran ser que me creó. Por ende, el poder de crear existe en mí. Solo con creer que somos uno con él, el poder de crear se manifiesta en mí. Al asumir mi responsabilidad en la creación determino que mi realidad y yo mismo son de mi propia creación.

6.       Podemos ser adictos a las emociones tal y como somos adictos a situaciones o sustancias. Es la dependencia de activar caminos neuronales lo que hace la adicción. Si controlamos el flujo de comportamiento y manejamos las emociones en términos de intensidad podemos encontrar nuevas alternativas.

7.       Las emociones no son buenas o malas. Las emociones simplemente son. Es más lo que hacemos con ellas. Que el hecho de experimentarlas o no. El decir que son buenas o malas es un juicio de valor que habla más de nuestras interpretaciones sobre nuestros comportamientos cuando habitamos esa emoción.

martes, 7 de abril de 2020

El discurso del rey - Un referente de la relación que hay al entrenar una persona


Esta película es la posibilidad de comprender que el entrenamiento con una persona parte de aceptarla completa, con méritos y defectos, y emprender un camino juntos para poder llegar a maximizar ese potencial que hay en cada uno de nosotros.

En esta película podemos ver la Duque de York, el cual está afrontando su timidez y su tartamudeo por cuestiones meramente profesionales y de rol de realeza, ha tenido intervenciones que resultaron infructuosas, que terminaron por mellar su confianza y esperanza al respecto. Su esposa va en camino de ayuda no muy convencional para él, y dadas las circunstancias se crea la oportunidad apropiada para evidenciar una gran transformación conjunta.

Se puede ver que Lionel Locke, el terapeuta del habla, se da cuenta que el tema de tartamudez es profundo, tiene que ver con temas de la infancia, con relaciones que no han sido sanadas, y lo demuestra por medio del experimento que realiza de lectura con música a todo volumen. Lo cual genera el espacio de confianza que el Duque no había experimentado en anteriores intentos por solucionar su problema.

El señor Locke utiliza la risa, y el reto como una manera de crear confianza, en adición de confrontar al ego del duque, en donde sus maneras de ser se encuentran entre la humildad, el servicio y el rigor. Así logra desentrañar que es su relación con su padre y su necesidad de no decepcionar desde los resultados lo que atormenta al duque, siendo esta la raíz. Acá podemos ver que la confianza es fundamental a la hora de ir más allá de los síntomas y poder llegar a la causa real de los comportamientos.

Uno de los objetivos trazados en la intervención es la búsqueda de la autenticidad como un elemento clave en la aceptación y en la búsqueda de la maestría. En este acaso el dominar el hablar en público y poder manejar la ansiedad. Todo por medio de la práctica continua.

Un elemento importante es involucrar a personas que hagan parte de la vida del paciente, en media que sea ganador, el amor y el hacer parte permite que el vivirlo juntos sea una gran opción, en donde hay aprendizaje y aceptación, lo cual facilita el proceso. Desde la humildad se pueden crear nuevos comienzos con las relaciones correctas.

Si logramos relajar a la gente, su camino al éxito está garantizado en medida que la presión por los resultados se diluye, y en su ausencia el disfrute del proceso empieza a ser lo relevante. En ese espacio de confianza la honestidad fluye y desde ahí, desde el compartir la historia las causas se hacen visibles y fáciles de intervenir.

A fin de cuentas, es la experiencia más que el conocimiento, importa más la relación que creas con quien entrenas, que lo que sabes o dices saber. Porque el arrojo es lo que crea el resultado al final. Lo que estás dispuesto a crear para la otra persona.

miércoles, 18 de octubre de 2017

La ansiedad y las conversaciones que trae y las que podemos crear

En ocasiones en esos momentos de verdad que afrontamos en nuestra vida, nuestra historia nos hace una mala pasada al traer malos pensamientos, ¿Qué pasaría si esto ocurre?, ¿o si esto otro ocurre? y empezamos en una espiral de pensamientos negativos que hace que nos preparemos para una  batalla campal que solo ha ocurrido en nuestra cabeza.

Estos pensamientos que denominamos como negativos parten del supuesto que nuestra historia ha de repetirse tal cual y como la habíamos experimentado en este momento que nos atormenta y nos persigue porque no hemos podido perdonarnos. estos pensamientos limitantes se mezclan con las sensación de impotencia porque pensamos que nuestras capacidades o las condiciones que generaron esa circunstancia son las mismas, estamos en una prisión mental que nos hace caer en una profecía auto-cumplida. 

Estamos en un prejuicio puesto que las condiciones que crearon ese evento han cambiado, nosotros no somos los mismos si estamos dispuestos a aprender de nuestra elección que no ha sido ganadora, si estamos dispuestos a aceptar nuestra historia y crear un agradecimiento frente a ese evento doloroso para poder soltarlo para poder dar gracias por esos eventos, pues es gracias a ellos que forjamos nuestro carácter y perfilamos nuestro ser a lo que somos hoy en día, para poder pararnos en coherencia y poder decir con total certeza que nos amamos de verdad.

Justo en ese momento que nos acordamos de nuestra visión y nuestra esencia podemos discernir que esos miedos son injustificados y que simplemente al abrazar el evento soltando nuestras expectativas nuestra carga se hace más ligera y por ende más fácil de sobrellevar. Recordamos nuestra historia y como hemos podido volver obstáculos en triunfos y nuestro corazón se llena nuevamente de confianza de amor y de libertad, y en ese momento las puertas de la abundancia de nuestro propio ser se abren a nuestro servicio. 

Decidimos entonces quienes requerimos ser para hacerle frente al reto y con una sonrisa en el rostro, sin importar lo que suceda nos arrojamos a lo desconocido. soltando nuestras preocupaciones para abrirle campo al riesgo de vivir una vida que realmente nos merecemos. No importa que suceda, porque cuando lo logro celebro y cuando no, elijo aprender. A fin de cuentas todo lo que necesitas está dentro de ti.